No, no, no
Que no podría ser: tenías todo lo que un amigo debía tener. Bromista y chistoso; conversador y respetuoso. No podía ser: te gustaba alguien más y no era un “tal vez”. Vivo lo mío, vives lo tuyo; así funciona, de tu felicidad me excluyo. No puede ser: conocí a alguien, pero tú vuelves a aparecer. Resplandeces desde una esquina. Necesito sacarte de mi vista. Tiene que ser: como tú nunca nadie me pudo conocer. Tengo miedo de sumar a nuestra amistad; temo intentar sumar y terminar por restar.